Misionero Oblato de María Inmaculada · Mártir

Cecilio Vega
Domínguez

Nació en un pueblo de la ribera del Órbigo y murió a los veintidós años en la Casa de Campo de Madrid, de madrugada, sin juicio y sin acusación. Era subdiácono, a las puertas del diaconado. Su padre le escribió pidiéndole que volviera a casa. Contestó que no.

Nacimiento
Villamor de Órbigo, León
Martirio
Casa de Campo, Madrid
Beatificación
Catedral de la Almudena
Leer su historia

Quién fue

Uno de los veintitrés beatos del grupo encabezado por el padre Francisco Esteban Lacal: veintidós Misioneros Oblatos de María Inmaculada y un laico, Cándido Castán San José. No fue un personaje público. No dejó libros ni discursos.

Lo que sabemos de él lo sabemos, casi todo, porque su hermana Manuela lo contó por escrito en 1999, con más de ochenta años, y porque su sobrina Virginia declaró en el proceso.

Este sitio reúne lo que las fuentes permiten afirmar. No hay reconstrucciones imaginadas ni diálogos inventados: cuando aparece una frase entre comillas, es una cita de una fuente identificada en el apartado de fuentes.

  • Subdiácono OMI
  • Tercer año de teología
  • Diócesis de Astorga
  • Fiesta: 24 de julio
Retrato fotográfico en blanco y negro de Cecilio Vega Domínguez, joven de rostro sereno, vestido con el hábito de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada y el crucifijo oblato sobre el pecho.
Único retrato conocido, conservado en el archivo de los Misioneros Oblatos. La imagen original es de baja resolución: se muestra a tamaño contenido para no degradarla.

«Si es que tengo que morir, igual da que vaya para casa que no vaya, porque me buscan por donde quiera que esté.»

Cecilio Vega Domínguez, en la carta a su padre. Palabras recogidas en la declaración jurada de su hermana Manuela (Villamor de Órbigo, 12 de agosto de 1999).